ViaHogar en

UNA HISTORIA GRIS Y NARANJA


Erase una vez una ciudad alegre y rica. A sus habitantes les gustaba ser dueños de su vivienda. Claro que a veces cambiaban de casa. A veces se les quedaba el piso pequeño o grande, o querían un piso más alto, u otro barrio.
Cambiar no era un gran problema, iban a la plaza mayor. Los que quería vender salían con una pancarta gris y los que querían comprar con una pancarta naranja, y la mayoría iban con una pancarta gris y una pancarta naranja. En las pancartas escribían lo que cada uno quería y así todos lo podían leer.
En medio de la plaza había una mesa y detrás, sentado, un señor  muy sonriente que siempre quería ser amigo de todos. Era el banquero. Les decía: “Comprar es muy fácil, yo os daré el dinero, ya me lo devolveréis” Y así pues, cuando un comprador y un vendedor se ponían de acuerdo, iban al banquero, y éste les dejaba  el dinero necesario.  
Era tan fácil que todos acababan sentándose con el banquero.


Hasta que un día dijo basta.

Quien quería comprar o vender Iba a la plaza del pueblo  con sus pancartas, y cuando se ponía de acuerdo se iba a ver al banquero, pero éste ya no sonreía. Ya no quería ser su amigo y nadie podía vender.
Corrió el pánico. Pronto pensaban todos sólo en vender y bajaron precios, pero sin dinero nadie podía comprar esos pisos por muy baratos que estuviesen.
¿Dónde estaban los carteles naranjas? ¿Ya nadie quería comprar? Sí, claro que sí. Muchos querían , pero ni lo intentaban.
Un día, en un extremo de la plaza se sentaron dos hombres con sendas pancartas grises. “No hay forma” dijo uno “tuve tres compradores y a ninguno le dan dinero”. “Me pasa lo mismo,” dijo el otro “y necesito ya un piso más grande, mis hijos crecen y no tenemos sitio, pero si no vendo antes este…”. “¿De cuántas habitaciones es el suyo?” preguntó el primero “De 2, y busco uno de 3” le contestó el segundo. “Pues yo tengo uno de 3 y busco uno de 2… “


Hasta aquí este cuento.

Hay muchos pisos en venta y muchos potenciales compradores. Pueden cambiar de casa sin banquero o minimizando su papel, y para ello hace falta bastante menos dinero del que se imagina.
VIA HOGAR abre una nueva plaza para que usted saque la pancarta gris y la naranja y  encuentre otras personas con pancartas grises y naranjas. Si intercambia su vivienda reducirá al mínimo los costes. Ahorrará  tiempo,  frustraciones y sobre todo, mucho dinero.

©ViaHogar 2009. Aviso legal